¿Por qué tenemos miedo cuando nos hablan de operarnos los pies?

La cirugía es una opción dentro de la medicina que nos permite resolver muchas patologías que, con otros tratamientos médicos, no tendrían solución.

En general, la gente siente aversión y miedo frente al hecho de operarse, lo que resulta totalmente lógico y normal, pues no deja de ser una agresión sobre nuestro cuerpo.

En el caso de los pies, este temor se ve incrementado porque va precedido del conocimiento popular de un largo historial de resultados no satisfactorios, que asusta no solo al paciente pendiente de operarse, sino que también a aquellos que forman parte de su entorno, como familiares y amigos (siempre "alguien" conoce a "alguien" que pasó una mala experiencia al operarse…) extendiéndose así la mala prensa en relación a cualquier tipo de cirugía del pie.

Como sucede con todas las demás ciencias, la cirugía también va evolucionando y, por tanto, mejorando. Por esta razón, actualmente disponemos de una nueva alternativa quirúrgica con la que se ha conseguido eliminar una gran cantidad de los inconvenientes que presenta la llamada "cirugía tradicional" o "cirugía abierta",

Estamos hablando de la CIRUGIA POR MÍNIMA INCISIÓN del pie. Técnica quirúrgica nacida en los EEUU hará ya 68 años, practicada por gran número de podiatras americanos y que llegó a España hacia finales de los 80 de la mano de los podólogos Luís Aycart Vijuesca y José Aguilar Beltran, entre otros compañeros, hace ya unos 25 años, siendo ya entonces una alternativa quirúrgica muy interesante por las grandes ventajas que presentaba frente a la cirugía tradicional.

Este nuevo tipo de cirugía no viene a sustituir a la otra, pero si es verdad que está pensada para mejorar la calidad del postoperatorio del paciente, pues es una cirugía que presenta las siguientes ventajas:

  • Permite al paciente caminar inmediatamente después de la intervención.
  • No es necesario utilizar nunca muletas.
  • No es preciso ningún tiempo de inmovilización.
  • No requiere hospitalización.
  • Con anestesia local, no anestesia general ni epidural.
  • Sin rehabilitación, puesto que el tiempo de recuperación es corto.
  • No se utilizan prótesis internas como grapas, clavos, agujas, …

En definitiva, podríamos decir que estamos hablando de otra "filosofía" dentro del campo de la cirugía podológica.

De hecho, todas las distintas técnicas de cirugía que se practican actualmente para solucionar cualquier tipo de problemas a nivel general del cuerpo están evolucionando buscando siempre minimizar el acto quirúrgico, con un denominador común en todas ellas: conseguir el mínimo traumatismo posible para asegurar una recuperación rápida y con las menores molestias postoperatorias para el paciente. Por tanto, es lo que sucede con la cirugía del pie.

Por todo ello, el miedo del que antes hablábamos cuando debemos enfrentarnos a una intervención quirúrgica del pie, hoy en día NO ESTÄ JUSTIFICADA , puesto que con las técnicas actuales, todos los efectos secundarios propios de una intervención son mucho más tolerables y los resultados finales más fiables.

El desconocimiento general a nivel profesional sobre esta alternativa quirúrgica ( lo que resulta incomprensible) hace que, con frecuencia, el paciente que debe enfrentarse a una intervención quirúrgica no esté lo suficientemente bien informado sobre todas las alternativas existentes y eso, a mi entender, priva al paciente del derecho a poder escoger.

Quiero dejar bien claro que cualquier tipo de cirugía que se practique en el pie, tanto la cirugía abierta o tradicional como la de Mínima Incisión actual, pueden dar buenos resultados y resolver así el problema que las ha hecho necesarias. Pero también es justo sopesar los dos tipos de postoperatorio tan diferentes en calidad de vida para el paciente, siendo en este caso y sin la menor duda, la Cirugía por Mínima Incisión la menos traumática en todos los aspectos.